miércoles, 3 de diciembre de 2014

La resurrección del Travieso

Hace apenas 4 o 5 días, viendo que era muy probable que el 2 de diciembre el cielo estuviera despejado y que por tanto el satélite Landsat 8 tomara una buena imagen de la marisma, pensamos que seguramente el título de este post sería "Agua, mucha agua", ya que dada la magnitud de las precipitaciones acaecidas la semana pasada, era previsible que el nivel de inundación fuera alto... Y efectivamente, agua, mucha agua es la que hay ahora en la marisma, que cuenta con un nivel de inundación muy bueno para ser primeros de diciembre. Pero eso ha pasado a segundo plano y al ver la imagen el título del post se ha elegido el solo: La resurrección del Travieso... O la resurrección del Guadiamar.
Han pasado más de 50 años desde que a mediados del s. XX se construyeron los muros, diques y encauzamientos que privaron a la marisma de las aguas del Guadiamar (posteriormente, en 1968 se produjo la polderización y puesta en cultivo de la finca de Caracoles, que literalmente borró el cauce del Travieso). Años más tarde, debido al tristemente célebre vertido de lodos tóxicos de 1998, la marisma se permeabilizó completamente del río Guadiamar, Brazo de la Torre y del propio estuario del Guadalquivir.

Este año hidrológico 2014-2015 el Guadiamar vuelve por fin a entrar en la marisma.



Es cierto que a mediados de los años 80 del siglo pasado se produjeron una serie de actuaciones encaminadas a regenerar la hidrodinámica de la marisma, y entre ellas la "Solución Centro-Norte" y la "Solución Sur", que pretendían también recuperar los aportes del Guadiamar a la marisma. En la primera, a través de la propia red de drenaje del Plan Almonte-Marismas, se quería verter agua al Caño Guadiamar, y en la segunda, que supuso la creación del Nuevo Travieso, se intentó que las avenidas del Guadiamar en Entremuros entraran en la marisma justo al sur de la finca de Caracoles. Pero realmente esas medidas apenas funcionaron y no se puede decir que de hecho, supusieran la recuperación del agua del Guadiamar para la inundación de la marisma.

Esta recuperación del Travieso, junto con la permeabilización de la Montaña del Río, suponen la culminación del Proyecto Doñana 2005 (actuaciones 6 y 8 respectivamente). Han pasado más de 10 años desde que dentro del marco de dicho proyecto, se expropió la finca de Caracoles y se regeneró el antiguo cauce del Travieso.

A día de hoy aún faltaría por realizarse la actuación 5, que consistía en la recuperación del caño Guadiamar, que recogía las aguas del arroyo de la Cigüeña y de los desbordamientos del Guadiamar en su tramo medio. Estas aguas hace bastante más que no entran en la marisma, concretamente desde que en 1955 se encauzaron hacia Entremuros, para poder poner en cultivo unas 15.000 ha de lo que habían sido marismas hasta entonces.

Para hacernos una idea de la importancia de la recuperación del Guadiamar, basta con mirar la siguiente figura en la que se muestran las cuencas vertientes a la marisma. Las cuencas principales serían la de La Rocina (39.000 ha), El Partido (28.000 ha) y (ahora nuevamente) El Guadiamar (122.804 ha).



En el informe Caudales ecológicos en la marisma del Parque Nacional de Doñana y su área de influencia (WWF) se muestra la siguiente tabla elaborada a partir de datos de la CHG. En ella podemos en ver en datos concretos, la importancia que tiene la recuperación de este aporte hídrico a la marisma.



Otro manera quizás más literaria de ver la importancia de la recuperación del agua del Guadiamar, puede ser el mero hecho de recordar que para los árabes el Guadalquivir era el Río Grande o el Rey de los Ríos, siendo el Guadiamar el Príncipe de los Ríos.

Es  de prever pues, que este ciclo hidrológico marque el comienzo de unos cambios importantes en el ecosistema de la marisma, y que muchos parámetros ligados al nivel y a la composición del agua, así como a su hidroperiodo, empiecen una deriva hacia lo que eran antes de las transformaciones ya mencionadas.

Respecto a las precipitaciones podemos comentarlas viendo la actualización de la gráfica del pasado post de inundación.


Como vemos en la última semana de noviembre, concretamente del 23 al 28, cayerón  más de 100 mm de media en las estaciones del entorno del Espacio Natural de Doñana (END). Destacan los días 27 y 28 en los que la mayor parte de las estaciones recibieron más de 70 mm.
En general se superaron los 100 mm en las 5 estaciones analizadas, salvo en la de Aznalcazar (75 mm).



El día de mayores precipitaciones registradas fue el 28 en todas las estaciones salvo en la de El Cebollar (Moguer), en la que la máxima se dio el día 27 con 42.8 mm. La máxima absoluta registrada en estos días de lluvia, se produjo en Sanlúcar de Barrameda el día 28 con 45.4 mm.
Respecto a los valores acumulados ya estamos en los 265.22 mm, oscilando entre los 280 de La Palma del Condado y los 246.5 mm de Almonte. Hasta el momento llevamos 25 días de lluvia de los 92 de ciclo hidrológico (27%).
Como curiosidad decir que el día 28, cuya media de precipitación superó los 30 mm en todas las estaciones del entorno del END, apenas se recogieron 12 mm en la estación del Palacio de Doñana (...Otra vez la caprichosa distribución de las lluvias en Doñana).

Finalmente comentar algunas curiosidades que nos llaman la atención de esta imagen:


Lo más llamativo de esta vista es la escasez de agua en la Marisma Gallega, seguramente también ligado a diferencias zonales en la precipitación. Otra cuestión que se aprecia en esta vista, es la gran cantidad de agua en la zona que comentamos en el post anterior, formada por el agua que desvía el azud del Partido hacia Cañada Mayor.

Un aspecto agradable a destacar y que se aprecia muy bien en esta imagen, es aquello que llaman "la memoria del agua". El agua tiende a recuperar sus cauces, y esas zonas de marisma desecadas de las que hablamos antes siguen escondiendo una marisma, con sus caños y sus lucios, que por momentos, después de lluvias fuertes, parecen (como el Travieso) querer volver a revivir.


Otra cuestión llamativa, y que hace que aún valoremos más el nuevo aporte de agua, es el inmenso número de balsas de riego asociadas a los cultivos bajo plásticos que se extienden por toda la escena, especialmente por la zona de Moguer/Palos de la Frontera.



Por último, la máscara de inundación en la marisma sería la siguiente:


En total hay unas 20.000 ha inundadas de las aproximadamente  31.000 ha de marisma natural que quedan hoy día, incluyendo en ella como se ve en el mapa, a la recuperada Marisma Gallega.






2 comentarios:

  1. Buen trabajo Diego. Lo del Travieso se podría haber hecho antes, pero ya sabes habia mucas pegas por pate de algunos.

    Saludos

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